Miley Cyrus conquista Lima con sensualidad y rebeldía

Quienes esperaban ver a la tierna Hannah Montana en su presentació en Lima …… se equivocaron. Miley Cyrus demostró su aspecto más sensual y rebelde en su alborotado concierto en el Estadio Minumental de la capital peruana el pasado 1 de mayo.

“Escuché que les pidieron retirarse de los pasadizos y bajarse de las sillas. No hagan caso. Quiero que rompan las reglas, salten y griten”, dijo Cyrus, que irrumpió en el espectacular escenario vestida con un coquetetísimo atuendo de cuero (misma “dominatrix”) y una casaca roja.

Fue entonces que la fanaticada –compuesta en su mayoría por niñas de 12 a 16 años – empezaron a gritar enloquecidas y a apostarse en la parte más cercana al estrado, para corear el tema “Liberty Walk”, una canción que parecía graficar el objetivo de Miley Cyrus, al intentar dejar la imagen de niña indefensa que se hizo Disney Channel.

El rock no dejó de estar presente en la ‘performance’: Cyrus cantó, entre otros covers de Joan Jet como “Bad reputation” y “Cherrybomb”, el archicovereado “I love rock and roll”, comprobando sus ganas de imitar la faceta ‘rockera’ de Britney Spears, a quien declaró una de sus ‘popstar’ más admiradas alguna vez.

No faltaron en la noche baladas como “Obsessed”, “Forgiveness and love” o “Scars”, con las que miles de jovencitas deliraban y que llevaban  pancartas que decían “Miley, Lima Loves You”.

Al final, Miley interpretó su éxito “Can’t be tamed” y tras despedirse, un escenario de voces infantiles la reclamó de vuelta a coro de “Miley, Miley”.

Convencida por su público, Cyrus regresó con un vestido rojo a interpretar “My heart beats for love” –con el fondo de la bandera del Perú, a modo de gratitud- y finalmente “Who owns my heart”, dejando satisfechas a más de 20 mil personas que allí asistieron.